Despido con justa causa: cuando el engaño rompe el contrato invisible
La Justicia laboral acaba de ratificar un fallo que pone blanco sobre negro en un tema sensible: el abuso de las licencias médicas mediante documentos falsos. En el caso "Fiore c/ Falabella", la Cámara Nacional del Trabajo confirmó el despido de un trabajador que intentó justificar sus ausencias con certificados médicos apócrifos.
Todo comenzó cuando la empresa notó algo extraño en la caligrafía de dos certificados por gastroenterocolitis. Al investigar, la realidad fue contundente: el Hospital Universitario Austral informó que el empleado nunca se había atendido allí en esas fechas. Pero el dato definitivo surgió de la propia profesional cuya firma aparecía en los papeles: la médica declaró que ella jamás trabajó en ese hospital y que, por supuesto, nunca había atendido al paciente en cuestión.
Ante la apelación del trabajador, el tribunal fue categórico. No se trató solo de una inasistencia injustificada, sino de una falta grave que quiebra la lealtad y la transparencia que deben existir en cualquier relación de trabajo. Al actuar con mala fe, el vínculo se vuelve insostenible.
Mi mirada
Lo más relevante de este fallo no es la discusión sobre una licencia médica en sí, sino la acreditación de un engaño deliberado mediante pruebas sólidas.
En el ámbito laboral, la buena fe es un principio que obliga a ambas partes. Este caso nos recuerda que, ante una duda sobre una ausencia, el camino profesional y ético es verificar, documentar y actuar sobre hechos comprobados. En definitiva, antes de tomar una decisión tan drástica, la clave siempre será: comprobar para decidir con justicia.
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